El blogs arte de Magnolia Belen
Respirar belleza
martes 21 de febrero de 2012
domingo 29 de enero de 2012
De la simetría interplanetaria
Apenas desembarcado en el planeta Faros, me llevaron los farenses a conocer el ambiente físico, fitogeográfico, zoogeográfico, político-económico y nocturno de su ciudad capital que ellos llaman 956.
Los farenses son lo que aquí denominaríamos insectos; tienen altísimas patas de araña (suponiendo una araña verde, con pelos rígidos y excrecencias brillantes de donde nace un sonido continuado, semejante al de una flauta y que, musicalmente conducido, constituye su lenguaje); de sus ojos, manera de vestirse, sistemas políticos y procederes eróticos hablaré alguna otra vez. Creo que me querían mucho; les expliqué, mediante gestos universales, mi deseo de aprender su historia y costumbres; fui acogido con innegable simpatía. Estuve tres semanas en 956; me bastó para descubrir que los farenses eran cultos, amaban las puestas de sol y los problemas de ingenio. Me faltaba conocer su religión, para lo cual solicité datos con los pocos vocablos que poseía -pronunciándolos a través de un silbato de hueso que fabriqué diestramente-. Me explicaron que profesaban el monoteísmo, que el sacerdocio no estaba aún del todo desprestigiado y que la ley moral les mandaba ser pasablemente buenos. El problema actual parecía consistir en Illi. Descubrí que Illi era un farense con pretensiones de acendrar la fe en los sistemas vasculares ("corazones" no sería morfológicamente exacto) y que estaba en camino de conseguirlo.
Me llevaron a un banquete que los distinguidos de 956 le ofrecieron a Illi. Encontré al heresiarca en lo alto de la pirámide (mesa, en Faros) comiendo y predicando. Lo escuchaban con atención, parecían adorarlo, mientras Illi hablaba y hablaba.
Yo no conseguía entender sino pocas palabras. A través de ellas me formé una alta idea de Illi. Repentinamente creí estar viviendo un anacronismo, haber retrocedido a las épocas terrestres en que se gestaban las religiones definitivas. Me acordé del Rabbi Jesús. También el Rabbi Jesús hablaba, comía y hablaba, mientras los demás lo escuchaban con atención y parecían adorarlo.
Pensé: "¿Y si éste fuera también Jesús? No es novedad la hipótesis de que bien podría el Hijo de Dios pasearse por los planetas convirtiendo a los universales. ¿Por qué iba a dedicarse con exclusividad a la tierra? Ya no estamos en la era geocéntrica; concedámosle el derecho a cumplir su dura misión en todas partes."
Illi seguía adoctrinando a los comensales. Más y más me pareció que aquel farense podía ser Jesús. "Qué tremenda tarea", pensé. "Y monótona, además. Lo que falta saber es si los seres reaccionan igualmente en todos lados. ¿Lo crucificarían en Marte, en Júpiter, en Plutón...?"
Hombre de la Tierra, sentí nacerme una vergüenza retrospectiva. El Calvario era un estigma coterráneo, pero también una definición. Probablemente habíamos sido los únicos capaces de una villanía semejante ¡Clavar en un madero al hijo de Dios...!
Los farenses, para mi completa confusión, aumentaban las muestras de su cariño; prosternados (no intentaré describir el aspecto que tenían) adoraban al maestro. De pronto, me pareció que Illi levantaba todas las patas a la vez (y las patas de un farense son diecisiete). Se crispó en el aire y cayó de golpe sobre la punta de la pirámide (la mesa). Instantáneamente quedó negro y callado; pregunté, y me dijeron que estaba muerto. Parece que le habían puesto veneno en la comida.
(Julio Cortázar, "De cronopios y de Famas")
domingo 22 de enero de 2012
Vino 1
Oda Al Vino
de Pablo Neruda
VINO color de día, vino color de noche,
vino con pies de púrpura
o sangre de topacio,
vino,
estrellado hijo
de la tierra,
vino, liso
como una espada de oro,
suave
como un desordenado terciopelo,
vino encaracolado
y suspendido,
amoroso,
marino,
nunca has cabido en una copa,
en un canto, en un hombre,
coral, gregario eres,
y cuando menos, mutuo.
A veces
te nutres de recuerdos
mortales,
en tu ola
vamos de tumba en tumba,
picapedrero de sepulcro helado,
y lloramos
lágrimas transitorias,
pero
tu hermoso
traje de primavera
es diferente,
el corazón sube a las ramas,
el viento mueve el día,
nada queda
dentro de tu alma inmóvil.
El vino
mueve la primavera,
crece como una planta la alegría,
caen muros,
peñascos,
se cierran los abismos,
nace el canto.
Oh tú, jarra de vino, en el desierto
con la sabrosa que amo,
dijo el viejo poeta.
Que el cántaro de vino
al beso del amor sume su beso...
lunes 12 de diciembre de 2011
Sonatina (english)
Sonatina
The princess is sad . . . from the princess slips
such sighs in her words from the strawberry lips.
Gone from them laughter and the warm light of day.
Pallid she is sat in her golden chair;
unsounded the keys of the harpsichord there,
and a flower, from a vase, has swooned away.
The duenna's chatter is incessant and stales.
The pirouetting jester is tricked out in red,
yet nothing she cares for and she does not smile
but follows a dragonfly that flits the while
as vague in the east as is her dream-lost head.
Does a prince from China or Golconda approach,
does she think of one stepping from his silver coach,
bedazzled by her beauty in the sky's soft blues,
to court her with islands of fragrant roses,
shower bright diamonds as a sovereign disposes,
or proud owners of pearls do, out of Ormuz?
thinks of butterfly and swallow, but supposes
how easily with wings she would soar up under
the bright ladders brought down from the sunlit day.
With lillies she would meet the fresh songs of May,
and be one with the wind in the ocean's thunder.
in the magical falcon and jester no appeal.
The swans are as one in the lake's azure swoon.
From west come the dahlias for the first in court,
from east the sad jasmines, south roses of thought,
from north the waterlillies, weeping from noon.
into gold she is set and beset by tulle.
Days are poured out as from a heavy flagon,
haughtily they watch now over palace floors;
silent with the halberds are a hundred Moors,
sleepless the greyhound, and a colossal dragon.
(The princess is sad. The princess is pale.)
Be silent as ivory, rose-coloured and gold!
Where will he fly to, the prince she had!
The princess is pale. The princess is sad,
more brilliant than the dawn is, a hundred fold.
for you he is coming, the fairy godmother sings.
With a sword in the belt he has a hawk above,
and a kiss to ignite you, to vanquish death:
never has he seen you, but joyous the breath
from the prince who awakes you: you will be his love.
Rubén Darío
viernes 9 de diciembre de 2011
Duendes y Hadas 1
miércoles 7 de diciembre de 2011
sábado 26 de noviembre de 2011
Curioso paseo por la Alameda




Hambre de formas
Mis ojos querían
Descubrir a los animales
a los espectros
a los antiguos seres
que caminaron
algún día
bajo las sombras de la tarde
bebieron del agua
dulce y fresca del Tajamar
saboreado de flores
de hierbabuena
de chilca
El viento
acaricia
la cabeza
del dragón
largos dedos acarician
el cielo de la tarde



